Indi

Actualizado: feb 9

Buenas,


Lo primero siento haber desaparecido un poco este mes pero es tan duro perder a un ser querido, supongo que muchos ya lo sabréis pero Indi, murió.

Intentamos hacer todo lo que estuvo en nuestras manos para salvarlo, llevarlo a 3 o4 veterinarios en donde con tan solo 6 meses de edad le diagnosticaron tiroides, tenia las patas torcidas, el cerebro sin desarrollar...de hecho, no entienden como jamás no nos mordió ni nada del dolor que tenía que estar aguantando el pobre.


Nos regalaron a una perra, Maya, para intentar curarlo y se desarrollara: empezara a comer, a andar... pero aunque sí que consiguió que comiera de vez en cuando, porque se picaban, no conseguimos más. Para su edad, mi txikitin tomaba demasiadas pastillas dos de la tiroides a la mañana y otras dos a la noche (la tenia por los suelos), también le dieron morfina para el dolor y pastillas para proteger el estomago.. pero todo eso comiendo poco, solo consiguió ir a peor; noches vomitando todo lo que comida, no una vez, 5 o 6 veces. Al final acababa quedándome con el, porque cuando empezaba así pensábamos que no estaría al despertarnos... había a veces que ni se podía levantar del suelo porque le dolían las patas...Fue Horrible, una gran pesadilla verlo sufrir así.

Hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos y aún así... es una historia muy muy larga, pero bueno la resumiré con que al final lo tuvimos que sacrificar.


Me pone muy triste, demasiado hablar de él. Así que la verdad que me gustaría dejarlo aquí.

Me da tanta rabia y me parece tan injusto, tan solo tenía 7 meses y era un perro buenísimo, no tenia maldad. Nació sufriendo y lucho.. lloraba de vez en cuando y cuando lo hacía con un abrazo se calmaba, era demasiado bueno. Lo quería mucho, muchísimo y lo quiero tanto aún. Lo echo mucho de menos, no os podéis imaginar cuanto. Era el primer perro que empece a cuidarlo desde pequeño y el me eligió a mí, era especial, hacía todo, absolutamente todo conmigo. Y ahora me hace tanta falta a mí, lo echo de menos en todas las comidas, siempre debajo mío. En el baño. En el sofá. En la calle ... en todas partes. Es muy duro. Lo quiero mucho. Y siempre lo voy a querer. Y no cambiaria nada, absolutamente nada porque él me ha enseñado muchísimas cosas.








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